BLOGGER TEMPLATES AND TWITTER BACKGROUNDS

sábado, 30 de julio de 2011

Espacios, lugares ...

En la cama, en el sillón, en la silla, en la alfombra, en la mesa, en la mesada, en el baño, en la ducha, en la hamaca paraguaya, en la reposera, en el pasto, en el auto, en la arena, en el mar, en la pileta,  en el balcón, en la terraza, en el bar, en la oficina, en la escalera, en el probador, en el ómnibus, en el campo, en el callejón, en el ascensor, en el barco, en el bote, en la carpa... tantos lugares ! infinitos .... dónde nos gusta más? Acá ya creo que es un tema bastante personal, hay mujeres más pudorosas, otras más osadas, algunas curiosas, algunas conservadoras, en fin, yo soy de buscar experiencias nuevas, sé que no me gusta en el agua, que la hamaca es incómoda pero interesante, guarda no volcar!... la mesada es fría, el pasto pincha y podés encontrarte con alguna hormiguita perversa; la arena raspa pero se banca con tal de estar bajo la inmensidad de un cielo estrellado, sé que el auto me fascina, hay varias posiciones, está bueno hacerlo dentro y también fuera en algún descampado; un balcón, una terraza, con ese gustito de quien sabe alguien nos está mirando...el ascensor es un clásico, así y todo nunca concreté en ese lugar, quizá porqué tengo fobia a lugares cerrados pero si se presenta la oportunidad no la dejo de lado....la silla, la silla está muy buena para tomar el mando nosotras, uno de mis lugares preferidos... Lo ideal es combinar, si estamos en casa tratar siempre de empezar en lugares diferentes, a mi me mata que me esperen acomodaditos en la cama, mmm, muy de viejitos, falta que me digan Mooooooorgass, te estoy esperaaaaando je je je, nada de eso. Me gusta que me sorprendan e imagino que al resto también. Empezar el juego mientras que cocinamos, o nos bañamos... con unos tire y afloje, quiero pero no puedo...desearnos, hacernos desear, es la idea... no esperar a llegar a la cama y mirarnos como diciendo: hace mucho no lo hacemos, y bue... hay que jugar más, la rutina mata a cualquiera... quiero chirlos, no solo en la cama, sino también alguna palmada mientras hago la comida... o que interrumpan alguna actividad propia.... quiero chirlos, quiero que mueran de ganas de dármelos.... quiero lugares y espacios diferentes...

martes, 26 de julio de 2011

La colectora

Uno de los grandes tabúes entre las mujeres es el tema del sexo anal.
Seamos sinceras, cuantas de nosotras lo practicamos, pero en cualquier lado lo negamos como si fuera un crimen.
Te tildan de puta, de pervertida o, peor aun, de sometida a los deseos de los hombres.
Y por el otro lado, hay un deseo casi obsesivo del hombre de tener sexo anal. Una vez leí por ahí una pregunta que le hicieron a un sexologo muy famoso, de porque esa desesperación, esa necesidad. Y el muy sabiamente, respondió: "El hombre necesita dominar, someter". Y digamos la verdad, nada mas sometedor que tenerte en cuatro patas, casi sin poder moverte.
Una se resiste, se hace la histérica, tiene miedo del dolor, de que el tipo en cuestión nos tilde de fáciles y nos hacemos rogar. Ellos insisten, intentan de mil maneras, hasta que en el fragor y la calentura del momento cedemos. Al principio nos duele, apretamos los ojos fuerte fuerte, "mordemos la almohada" y le pedimos que pare, porque duele.
Obviamente, una vez que "abrimos la puerta", la próxima vez que tengamos sexo, él va a querer ir por colectora otra vez, a ver si esta vez puede acabar.
Y asi, a medida que vamos practicando, duele menos y llega el día en el que lo disfrutamos. Dejamos de ponernos en 4, probamos otras posiciones, quizás menos cómodas pero no menos placenteras. Nos masturbamos o le pedimos que lo haga él, y el placer se duplica. Y ahí le pedimos que nos de un chirlo, es la posición perfecta ;)
Hay que abrirse, probar otras cosas. No hagamos el misionero todas las noches, ES ABURRIDOOOO

Consejos básicos para primerizas:
1. Nunca de "atrás" para adelante, si al revés.
2. Siempre forro, por las enfermedades venéreas (OBVIO), pero ademas por una cuestión  de higiene de él.
3. Es una cochinada, pero si no queremos "mancharlo" (que es peor aun), una lavada BIEN profunda del órgano en cuestión.
4. Un muy buen gel y en mucha cantidad. No usen cremas o cosas extrañas, los geles son accesibles (algunas marcas de preservativos vienen con sachecitos) y están hechos para eso.

lunes, 25 de julio de 2011

Ser "Puta"

En la adolescencia quería sentirme amada al estar en la cama con alguien. Que lo hiciéramos con ternura, con caricias suaves, tal vez alguna noche bien caliente pero siempre con el amor entre nosotros.
A raíz de mi experiencia y de experiencias ajenas, se que todo eso va cambiando. En parte creo que porque dejamos de ser mujeres, novias, chicas y pasamos a ser "mujeres de" o madres...
Cualquier pareja cae en la rutina, siempre lo hacemos en la misma cama, en el mismo lugar, o hay chicos de por medio que pueden despertar en medio de la noche, la cuestión es que por esas y otras tantas razones, en vez de liberarnos más, al conocernos más, nos reprimimos o nos da fiaca producirnos, total, ya fulano me conoce...
Error! Grave error! no tenemos que dejar nunca de ser mujeres, independiente a la maternidad y a nuestro estado civil.
Una buena forma de poder mantener esa imagen frente a ellos, que también se dejan estar, es de sentirnos bien putas en la cama. Que vean y veamos que la mujer fatal que en algún momento los conquistó no se ha esfumado, aquí está, en vivo y en directo.
Y esta actitud vale para cualquier tipo de relación, sea casual, de novios, de casados...
Hoy soy de pensar que en la cama se tiene que ser la más puta, y si es con alguien a quien queremos o amamos con más razón. Al fin y al cabo el sexo es sexo, que con amor y confianza que se tiene con nuestra pareja es diez veces mejor. 
Una noche ideal es un lugar bien ambientado para la ocasión, y en cuanto a ropa, ropa interior, maquillaje, etc, etc creo que lo que más suma y gana es la actitud con la que enfrentamos dicho momento.
Me gusta la idea de ser la más puta en la cama por la simple razón de no serlo en realidad. Es increíble lo que esa palabra en medio de la noche provoca en mi. Me gusta por los contrastes que se generan antes o después de ser la más puta.
Si estoy cenando voy a buscar ser la más educada y recatada...
Si estamos hablando quiero ser la más comprensiva...
Si estoy cocinando quiero estar en todos los detalles...
Y así quiero, que esa mujer recatada, comprensiva, dulce, compañera, en la cama se transforme, que deje todo eso de lado, que se libere...para mi el sexo es un acto de liberación, me hace olvidar de todo, en ese momento soy solo yo, con mis armas de mujer....en ese momento mi estado civil, mi maternidad se van al cuerno... en ese momento soy la más puta!

martes, 19 de julio de 2011

La masturbacion y las mujeres

Voy a hablar desde mi experiencia con la autosatisfaccion. No se si a todas las mujeres les pasa lo mismo, porque para mi siempre fue un tema tabu y nunca lo hable con ninguna de mis amigas.
Desde lo religioso, considerado un pecado de egoismo, mi confesor me decia "todo ese amor que te das a vos misma entregaselo a alguien mas desde la caridad o el afecto a tus seres queridos". Me costo mucho tiempo entender que la masturbacion es un acto normal, natural y saludable de autoconocimiento, relajacion y descarga de energia.
Soy una persona sexualmente activa, disfruto el sexo y de la autosatisfaccion. No importa si ya tuve relaciones o si estoy por tener, me gusta autoexcitarme con unas caricias.
Otra cosa que me calienta cuando estoy con alguien es observar a mi compañero "tocarse" mientras yo lo acaricio o lo beso e incluso me toco yo misma.
La masturbacion es la base del sexo, solo uno mismo sabe que le gusta, que no. Que lo excita y que no. Y asi se puede vivir mas plenamente una relacion sexual de a dos.

domingo, 17 de julio de 2011

Previa Encuentro

Si los hombres se enteraran de las cosas que hacemos antes del encuentro, los trucos, las cosas de último momento, tendrían show para todo el mes.
Yo particularmente dejo todo para último momento y así me pasa después que entro en pánico diez minutos antes del mismo, totalmente bloqueada sin saber que hacer con mi pelo, con mi ropa, con mi perfume, maquillaje, etc, etc.
Lo peor es sacar de ese cajón, aquella bombachita sexy que tenemos reservada, vestirla y percibir que hemos engordado un par de kilos, descubriendo así que ésta no nos cubre siquiera lo poco que nos tiene que cubrir... así comenzamos a ver qué haremos para evitar que el susodicho nos estudie, nos observe.
En mi caso no me pongo nada o bien, me ocupo de que la noche empiece a pleno chirlo y la maldita tanga desaparezca en cuestión de segundos.
Las mujeres somos de programar la noche, cómo queremos, que rumbo deseamos que tome, pero al mismo tiempo somos desboladas, lo cual hace que todo lo que teníamos planeado se vaya al cuerno en un instante.
Por eso trato de no planear tanto el encuentro, porque como todo en la vida, después pasa totalmente lo contrario.

Fantasías

Siempre tuve fantasías, sobre todo en lugares públicos, así como también en medios de transporte, algunas fueron alcanzadas y realmente disfrutadas, pero creo que en el momento de que aquella fantasía se concreta, pierde un poco la gracia, ya que parte de ésto significa estar haciendo algo que en realidad no es del todo correcto o aceptado. Me gusta mantener mis fantasías pero compartirlas con mi pareja, creo que si las compartimos, respetando al otro son un aporte totalmente afrodisíaco para salir de la rutina.
Si bien dije que al concretarlas pierden la gracia, me corrijo, en algunos casos no es así, he tenido la oportunidad de concretar una de ellas, que  me acaricien en un bar, la experiencia fue excelente obteniendo óptimos resultados y a diferencia de otras, ésta, recordándola, aún me sirve como estímulo para mis encuentros.

El Sexo y la Edad

A medida que vamos madurando y experimentando, nuestras necesidades van mutando. 
En la adolescencia idealizamos las relaciones sexuales buscando el amor, el mimo, la caricia. Creemos que es LA forma de demostrar amor.
Al madurar nos damos cuenta que si bien es una forma de amar no es la única y muchas veces o la mayoría pasa más por satisfacer un deseo, el cual nos permite salir del rol de madre, esposa, hija, hermana, tía, empleada, jefa, ama de casa. 
El sexo representa en la adultez una reivindicación de nosotras mismas como mujer.
Tal es así, que "queremos chirlos".

Quienes somos y que queremos ...

Queríamos volcar en este espacio el ambiente que se crea cuando un grupo de amigas se junta a comer. A lo largo de la noche la conversación gira en torno de varios temas y terminamos siempre hablando de lo mismo, sexo.

La idea es poder compartir nuestras experiencias, fantasías, deseos, miedos y que ustedes se puedan sentir identificadas, animándose así a contar sus propias vivencias.